Existen muchas maneras para aprender a programar, y una de ellas es utilizando una herramienta muy interesante, creada por la Universidad MIT en 2002, muy exitosa y bastante conocida.

Estamos hablando de Scratch, una herramienta perfecta para los dar los primeros pasos en el mundo de la programación.

Es un programa muy intuitivo y fácil de usar. Está diseñado para que niñas y niños puedan usarlo de forma sencilla y sin leerse un manual previamente.

Éste es el logo y como pueden ver, está orientado a niños y niñas, sin embargo, no descarta que cualquier pueda usarlo y realizar proyectos interesantes. Lo genial de éste lenguaje es que para programar no usamos palabras ni código escrito, sino que se utilizan piezas con órdenes y funciones.

Esta es la interfaz de Scratch con la que se inicia, y consta de cuatro espacios:

  1. Escenario(arriba a la izda.): es el espacio donde ‘ocurrirán’ cosas, es decir, donde los diferentes objetos se moverán e interactuarán entre si y sucederá la acción.
  2. Bloques de programas(columna central): un total de diez categorías de bloques, diferenciadas por colores, que a medida que se hace click sobre ellos descubren conjuntos de ‘piezas de puzle’ relacionadas entre si. Éstas son las órdenes o instrucciones que podremos utilizar para que los diferentes objetos de Scratch – luego hablaremos sobre ellos – realicen las acciones que nosotros ordenemos.
  3. Espacio libre(dcha.): zona libre (color gris) donde deberemos ir colocando los bloques de instrucciones. Tan sólo necesitaremos ir arrastrándolos y colocándolos en el orden determinado. Es importante mencionar que en Scratch la ejecución se inicia desde arriba (generalmente en un bloque de bandera verde) y continúa hacia abajo, leyendo cada bloque en orden.
  4. Objetos(abajo a la izda.): el número de personajes y objetos que tiene nuestro proyecto. En un nuevo proyecto sólo está el gato de Scratch – por cierto, su nombre es Scratchy – pero podemos añadir otros nuevos, como por ejemplo una pelota de tenis que juegue con el gato, importar otros o incluso pintarlos desde cero.

Tan sencillo como elegir un bloque, arrastrarlo a la zona e iniciar la ejecución.

Hola Mundo!

Mira el siguiente video para ver el clásico programa más sencillo que todos realizamos cuando aprendemos a programar:

Cuando pulsamos la bandera verde, el gato saluda!

Y es así de fácil comenzar a colocar bloques para programar secuencias y movimientos propios.

¿Por qué funciona tan bien?

En Tecnonautas no buscamos crear programadores profesionales, sino el poder brindar a l@s niñ@s y jóvenes estas herramientas que ayudan a la creatividad, al pensamiento lógico y abstracto, y a pensar de forma sistemática. Cada vez más la lógica de programación está presente en muchos ámbitos de nuestra vida, y se convierte en parte del arsenal que cualquier persona en el Siglo XXI debe tener para poder ser competitivo.

Al ser fácil de aprender y escalable para hacer una enorme variedad de proyectos, Scratch termina siendo algo que se disfruta mucho, incluso para los que programar no resulta algo natural.

Casi todas son bastante descriptivas… sus colores representan el grupo al que pertenecen, al igual que sus formas. Las piezas tiene huecos y puntas (como en los rompecabezas) los que nos ayuda a la hora de saber qué pieza puede engancharse con otra.

 

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